Voceros del larretismo indicaron que habrá leves cambios en el esquema actual de la presencialidad escolar, por lo que ratificaron la continuidad de la educación en las aulas para los alumnos de los niveles maternal, inicial, primaria y especial.
Se coincide que la medida de mayor impacto es el «cierre total los fines de semana» con un esquema en el que solo podrán abrir los comercios considerados esenciales, como supermercados y farmacias, en tanto que a los locales de gastronomía se les permitirá funcionar, exclusivamente, con el servicio de «take away» o «retiro en el lugar» y a través de los deliveries.
Las nuevas restricciones apuntan a limitar al máximo la circulación de personas los sábados y domingos ya que solo estará habilitada la circulación para los trabajadores esenciales y a desalentar las reuniones sociales y familiares en lugares cerrados que suelen ocurrir durante el fin de semana.
De lunes a viernes, en tanto, el análisis contempla que la actividad gastronómica de bares y restaurantes pueda funcionar con una atención de los clientes en las mesas situadas en los espacios exteriores, como veredas y plataformas.
Espacios abiertos
Las autoridades porteñas pusieron el foco en lo que ocurre en los parques y plazas de la Ciudad, donde la gente se reúne a hacer actividad física, pero donde también se observan celebraciones familiares y reuniones que exceden la cantidad de diez personas, el tope establecido para los encuentros al aire libre.
Por ello, se avanzó en la idea de clausurar los patios de juegos de los espacios verdes para desalentar las reuniones y encuentros sociales en esos sitios.
El paquete de medidas comenzaría a regir desde las cero hora del sábado, una vez que finalice la vigencia del actual decreto de necesidad y urgencia emitido por la Nación
Se suman controles
Para garantizar el cumplimiento de las restricciones en la circulación, la Ciudad desplegará operativos de control en los espacios públicos y en las calles que alcanzará a 5.500 agentes de prevención que estarán encargados de evitar las aglomeraciones y del cumplimiento de los protocolos de higiene y cuidado.
Se podrían clausurar los patios de juegos de los espacios verdes para desalentar las reuniones y encuentros sociales en esos sitios.






